Vuelta al cole: ¿están preparados también los pies de tus hijos?

La vuelta al cole supone recuperar horarios, preparar mochilas, comprar material escolar y revisar la ropa del nuevo curso. Sin embargo, hay algo que muchas veces pasa desapercibido: los pies de los niños.

Durante el verano los más pequeños suelen pasar más tiempo descalzos, utilizar sandalias y chanclas y realizar actividades diferentes a las del resto del año. Con septiembre vuelven el calzado cerrado, las clases de Educación Física, las actividades extraescolares y muchas horas de movimiento.

Por eso, la vuelta al cole puede ser un buen momento para observar sus pies, comprobar que el calzado sigue siendo adecuado y prestar atención a posibles cambios en su forma de caminar.

Los pies de los niños están en constante crecimiento

Uno de los errores más habituales es recuperar las zapatillas del curso anterior sin comprobar primero si todavía tienen el tamaño adecuado.

Los pies infantiles crecen y cambian rápidamente. Un calzado que hace unos meses resultaba cómodo puede haberse quedado pequeño sin que el niño sea plenamente consciente.

Un zapato demasiado ajustado puede provocar:

  • Rozaduras y ampollas.

  • Presión sobre los dedos.

  • Molestias en las uñas.

  • Durezas o irritaciones.

  • Dolor al caminar o practicar deporte.

Antes de comenzar el curso, comprueba el estado y el tamaño de todo su calzado, especialmente el que utilizará durante muchas horas al día.

¿Cómo debe ser el calzado para la vuelta al cole?

No debemos elegir el calzado infantil únicamente por su estética.

Lo ideal es buscar un modelo que se adapte correctamente al pie del niño y a la actividad que vaya a realizar.

Es recomendable prestar atención a algunas características:

Talla adecuada

Debe existir espacio suficiente para que los dedos puedan moverse con comodidad, pero sin que el pie quede excesivamente suelto dentro del zapato.

Buena sujeción

Cordones, velcro u otros sistemas de cierre ayudan a mantener el pie correctamente sujeto y evitan movimientos innecesarios dentro del calzado.

Flexibilidad

El calzado debe permitir el movimiento natural del pie y flexionar de manera adecuada durante la marcha.

Materiales adecuados

Es preferible elegir materiales que favorezcan la transpiración, especialmente teniendo en cuenta las muchas horas que los niños pueden pasar con el mismo calzado.

Calzado específico para el deporte

Las zapatillas para Educación Física o actividades deportivas deben adaptarse al tipo de ejercicio que realiza el niño y encontrarse en buen estado.

Observa cómo camina tu hijo

Los padres pueden obtener mucha información simplemente observando al niño mientras camina, corre o juega.

Algunas situaciones que pueden llamar la atención son:

  • Caminar habitualmente de puntillas.

  • Meter excesivamente los pies hacia dentro o hacia fuera.

  • Tropezar con mucha frecuencia.

  • Quejarse repetidamente de cansancio o dolor al caminar.

  • Evitar determinadas actividades físicas.

  • Presentar un desgaste muy desigual del calzado.

  • Mostrar una forma de caminar diferente a la habitual.

No todas estas situaciones significan necesariamente que exista un problema. El desarrollo infantil atraviesa diferentes etapas y existen variaciones que pueden formar parte de la normalidad.

Sin embargo, si una alteración persiste, provoca dolor o preocupa a la familia, es recomendable realizar una valoración profesional.

El desgaste de las zapatillas también puede darnos información

Antes de tirar las zapatillas del curso anterior, puede ser interesante observar sus suelas.

Todos desgastamos el calzado con el uso y cierto desgaste es completamente normal. Sin embargo, cuando existe una diferencia muy llamativa entre ambos zapatos o el desgaste aparece de forma muy localizada, puede ser conveniente valorar la marcha y la pisada del niño, especialmente si existen otros síntomas.

El desgaste del calzado por sí solo no permite realizar un diagnóstico, pero puede aportar información útil durante una valoración podológica.

Revisa también las uñas y la piel

La vuelta al cole no consiste únicamente en comprobar cómo camina el niño.

Después del verano conviene revisar detenidamente sus pies para detectar:

  • Rozaduras.

  • Ampollas.

  • Uñas encarnadas.

  • Irritaciones entre los dedos.

  • Verrugas o posibles papilomas plantares.

  • Pequeñas heridas.

  • Alteraciones de la piel.

Las piscinas, campamentos, actividades deportivas y el uso frecuente de calzado abierto durante las vacaciones pueden favorecer la aparición de algunos de estos problemas.

¿Cómo debemos cortar las uñas de los niños?

Las uñas deben cortarse rectas y sin apurarlas excesivamente, evitando redondear profundamente las esquinas.

Un corte inadecuado, unido a la presión de un calzado demasiado pequeño, puede favorecer que la uña se clave en la piel y aparezcan dolor e inflamación.

Si una uña comienza a provocar molestias, es preferible no intentar manipularla excesivamente en casa.

¿Todos los niños necesitan una revisión podológica antes de empezar el colegio?

No necesariamente.

Un niño sano, sin dolor ni alteraciones aparentes, no necesita utilizar plantillas ni realizar tratamientos simplemente por comenzar un nuevo curso.

Sin embargo, es recomendable consultar cuando aparecen determinados signos:

  • Dolor frecuente en pies, talones, tobillos o piernas.

  • Cambios llamativos en la forma de caminar.

  • Caídas o tropiezos muy frecuentes.

  • Desgaste muy asimétrico del calzado acompañado de otros síntomas.

  • Uñas encarnadas recurrentes.

  • Lesiones en la planta del pie.

  • Dificultad o dolor durante la actividad deportiva.

La valoración podológica permite determinar si existe realmente alguna alteración y, en caso necesario, establecer el tratamiento más adecuado para cada niño.

Vuelta al cole: presta atención también a sus pasos

Preparar el nuevo curso significa mucho más que comprar libros y organizar horarios.

Revisar el calzado, observar cómo caminan nuestros hijos y prestar atención a cualquier molestia puede ayudarnos a detectar pequeños problemas antes de que interfieran en su actividad diaria.

En la Clínica del Pie Elena Carrascosa realizamos valoraciones podológicas infantiles para estudiar la salud del pie y la marcha durante las diferentes etapas del crecimiento.

Esta vuelta al cole, además de preparar su mochila, presta atención a sus pasos.

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